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Compartir periféricos

Hace un tiempo decidí abrir el puño y gastarme los dineros en algo que necesitaba desde hace tiempo y que, además, es algo básico si trabajas con un ordenador: un ratón decente. Después de mucho tiempo con lo más barato me he comprado un ratón de los caros, y puedo decir con conocimiento de causa que merece mucho la pena.

Pero no se trata de hacer apología de una marca en concreto o las maravillas de este modelo, que las tiene, sino de explicar cómo compartirlo entre diferentes máquinas.

Introducción

El modelo que tengo tiene dos conexiones posibles, ambas inalámbricas: por Bluetooth y con un receptor dedicado que se conecta a un puerto USB. Dado que el Mac de la empresa que es con el que trabajo habitualmente tiene Bluetooth de serie y una escasez inexplicable de puertos USB, el ratón y el ordenador están conectados, lógicamente, a través de este canal. Hasta aquí todo normal y todo funciona a la perfección.

Pero resulta que para mis cosas, mis búsquedas, mis programas, tengo junto al segundo monitor mi propio ordenador, para no andar con datos personales ni nada en una máquina dominada por Google y Apple. De manera que parece que trabajo en la NASA, pantallas por todas partes. Pero esta es otra historia y será contada en otra ocasión. A lo que vamos es a que cuando estás trabajando en un ordenador y quieres hacer algo en otro tienes que levantar las manos del teclado, mover la silla y usar el otro ratón.

¿Hay una solución? La hay. De hecho, hay, como para casi todo, varias soluciones posibles. Lo primero que se me ocurrió es usar Bluetooth en el Mac y el receptor en el Lenovo (con Debian, como bien sabréis). Aún así, hay un inconveniente, menor pero inconveniente al fin y al cabo. Y es tal que hay que levantar el ratón, cambiar al canal del receptor, hacer lo que se desea, levantar el ratón, cambiar al canal Bluetooth, seguir con lo que se estaba… y así cada vez. ¿Es algo horrible? No. ¿Es mejorable? Sí, y a eso vamos.

La solución profesional

El software necesario para controlar los parámetros de configuración de este ratón tiene versión para Mac, y permite ajustar la velocidad de la rueda, las funciones de los botones y ese tipo de cosas.

Una de las cosas que ofrece este software es la función «Flow». Esta función permite, si instalas el mismo software en dos ordenadores, usar el mismo ratón en ambos (y aquí viene lo interesante) compartiendo la conexión, sea Bluetooth o con adaptador, haciendo que el comportamiento sea el de un escritorio compartido. Es decir, cuando el ratón sale por el borde de la pantalla aparece en la pantalla del ordenador contiguo, como si fuese el mismo escritorio y distinta pantalla. Además permite compartir el portapapeles. La única condición es que ambos estén conectados en la misma red local (ambos en la misma wifi, por ejemplo).

Como dijimos antes, el ordenador personal tiene Debian. No existe versión de este programa para GNU/Linux. Fin de la investigación.

La solución buena

Como la solución profesional es privativa y solo disponible para los dos grandes, hay que buscar una solución mejor, y en los foros de la propia marca encontré la pista: Barrier.

Barrier es un programa que funciona con la estructura cliente-servidor que permite compartir ratón y teclado conectados al servidor en el ordenador cliente. Exactamente lo mismo que Flow, pero añadiendo el teclado. Y además es libre.

El proceso

Hay versiones para varios sistemas en la página de descargas del programa. Pero también está en los repositorios oficiales de Debian, de manera que, sea como cliente o como servidor, un simple apt install barrier como root es suficiente.

En el ordenador que tiene conectados teclado y ratón se ejecuta el programa y se configura como Server. En el otro ordenador se ejecuta el programa y se hacen dos cosas: primero se selecciona Client y luego se escribe la dirección IP del ordenador que funciona como servidor. Una vez hecho esto, hay que asegurarse de que tanto en el servidor como en el cliente el mensaje en la parte más inferior de la ventana dice que Barrier is running! Si no, un clic en el botón Reload, primero en uno y luego en otro debería funcionar.

La configuración más fina del servidor se puede hacer de manera interactiva (hay una opción para eso) o usando un archivo de configuración. La manera en que funciona es, más o menos, que la configuración interactiva se escribe en un archivo (barrier.conf en la carpeta de usuario) que luego es el que se usa cada vez que se recarga la aplicación (o eso creo). En cualquier caso, haciendo clic en Configure server interactively se pueden definir cosas como a qué lado de la pantalla está el ordenador cliente, si se comparte el portapapeles o no, etc.

Conclusión

Barrier es un programa excelente que simplifica muchísimo el trabajar con dos ordenadores a la vez y te da la libertad de no tener que escoger periféricos de una marca determinada. Solo le he encontrado un «pero»: si el teclado configurado no es el estándar (en un Mac, al menos), el mapa de teclado que se exporta al cliente no coincide; y, si como yo, tienes un teclado Dvorak, las letras cambian de sitio dependiendo del ordenador que tenga el foco en ese momento. Habrá que abrir una incidencia en github para dar información al respecto.

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