Bienvenidos a una nueva entrega de esta serie dedicada a los estudiantes y profesionales de las humanidades hartos de formatos privativos e incompatibles con todo. Hoy, referencias internas dentro de un texto: índices, notas al pie y referencias cruzadas.
Dentro de los textos es muy normal desear aclarar algo que está completamente fuera de la historia (si es una novela) o del tema del trabajo (si son unos apuntes, una tesis, etc.), como una «nota del traductor», una referencia bibliográfica, etc. Para eso están las notas al pie, que son esos números pequeños que remiten a un texto que aparece en el pie de página. Su inclusión es extremadamente sencilla:
Dentro de un texto se puede incluir un pie
de página en cualquier lugar.\footnote{Pero no
debe abusarse de su utilización por motivos
de legibilidad.}
Nótese que en este caso está tras el punto final de la oración y sin espacio intermedio. Si se incluye tras una palabra en lugar de un signo de puntuación, es decir, si no está al final, tampoco debe llevar un espacio entre la nota y la palabra precedente (por motivos obvios de facilidad de lectura). Tal y como aprendimos en entradas anteriores, no hay ningún problema por anidar unas órdenes dentro de otras, por lo que dentro de una nota al pie se pueden incluir marcas de formato, como el texto en negrita, párrafos citados, referencias cruzadas hacia otras secciones o notas al pie, etc.
Las referencias cruzadas son esas llamadas que se intercalan en el texto que remiten a otra parte del mismo (el típico «Véase nota 2 en este mismo capítulo» o «Una explicación detallada se dará en la página». Obviamente, estas referencias pueden ser colocadas manualmente, pero LaTeX proporciona unas herramientas que lo hacen automáticamente. La gran ventaja de hacerlo automáticamente es que si se intercala un capítulo o el número de página varía, también varían la numeración de páginas o capítulos que muestra la referencia. Es decir, se actualiza. Además, si (y esto lo veremos más adelante) el documento tiene hiperenlaces y no está impreso en papel, se puede llegar al texto citado con un solo clic.
Para elaborar una referencia necesitamos la propia referencia (cómo no) y un referente (obvio). El referente se marca, donde queramos, con una etiqueta que se llama así, etiqueta: label. Por ejemplo, para marcar una subsección de un texto:
\subsection{La imprenta en la
Francia de la Ilustración}
\label{imprenta-francia}
El texto obligatorio (porque va entre llaves) que acompaña a la orden label ha de ser diferente para cada etiqueta que se defina, y debe repetirse exactamente igual en cada referencia que se haga a esta subsección. Las maneras de hacer referencia a esta etiqueta son las que indican el número de sección y el número de página. Incluiremos ambas dentro de una sola línea para ejemplificar el uso:
El caso particular de Francia se estudia en el
apartado \ref{imprenta-francia}, en la
página \pageref{imprenta-francia}.
Que dará un resultado parecido a:
El caso particular de Francia se estudia en el apartado 4.2, en la página 67.
Y si, en algún momento, las variaciones en la redacción hacen que esta sección pase a ser la 5.2 en la página 75, las referencias se actualizarán convenientemente en la compilación.Sin embargo, ahora, cuando compiles el documento, deberás hacerlo dos veces seguidas. Los editores dedicados probablemente harán el trabajo ellos solos, pero si lo haces manualmente, son dos veces. En la primera, LaTeX compone el documento completo, en la segunda establece las referencias correctamente.
Hasta aquí por hoy. En la siguiente entrada, veremos cómo agregar una página de título y los índices.
Recuerda que esta es una entrada original publicada primero en mi página personal.