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El fin del blog en Wordpress

Con un poco de pena, la verdad, pero también con muchas ganas de hacerlo, con ilusión, voy a abandonar el blog alojado en Wordpress. Por varias razones que voy (cómo no) a enumerar prolijamente para dar el coñazo una vez más. Pero no pasa nada, que todo seguirá estando disponible y, me parece a mí, mucho mejor que antes, aunque de manera muy diferente. Tampoco es que vaya a ser inmediato, pero va a suceder con toda seguridad. Además, habréis notado que últimamente se actualiza más bien poco. En parte es por pereza, sí, pero en parte es porque estoy dándole vueltas al rumbo que debe tomar esto. Y cada vez tengo más claro por dónde quiero tirar.

El porqué de este cambio

Como en casi todo en la vida, hay varias razones diferentes que me han llevado a tomar esta decisión. Y tampoco es que una pese mucho más que las demás, así que voy a intentar enumerarlas todas o casi todas (seguro que algo se me pasa) en el orden en que se me vienen a las meninges.

Una de las razones es la complejidad de la página en sí. Una entrada sencilla, como esta misma , formada únicamente por texto, supone la descarga de más o menos 1MB de contenido entre iconos, logos y otros adornos gráficos; hay 280 líneas de código que han de descargarse, leerse y ejecutarse antes incluso de que empiece lo que yo he escrito. Esto incluye llamadas a las fuentes de Google, opciones de compartición de Facebook, CSS y JavaScript por un tubo… Ya el hecho de que haya enlaces a Facebook y Google en la cabecera de la página me da una grima que no puedo. Aunque no haya código de Analytics (aunque sí que lo hay del propio sistema de rastreo de WP), el cargar fuentes de Google hace que esta empresa pueda rastrear ciertos datos que después son utilizados para hacer un seguimiento completo de la actividad de quien visita la página. Más o menos, cada vez que visitas este blog (u otro de Wordpress.com), estás enviando a terceros actores, entre otras cosas:

Entre estas 280 líneas de código que he mencionado hay 25 conexiones a compañías de publicidad en forma de enlaces dns-prefetch, es decir, el navegador va a resolver los nombres de dominio de esos sitios en previsión de que en algún momento se solicite algún contenido. No hay nada descargado todavía pero, en principio, la conexión está lista con el objetivo de agilizar la carga de publicidad. Publicidad que te encontrarás al final del artículo.

Además del asunto de la privacidad está el de la optimización de la transmisión de información. Vale, es verdad, no estamos en los tiempos del floppy y un MB por página no le da miedo a nadie, pero actualmente la energía consumida por la red es aproximadamente un 10% del total consumido en el mundo2 , y aunque la eficiencia mejora año a año, el tráfico de datos se duplica cada dos años. En parte debido a este sobredimensionamiento de páginas generadas con «gestores de contenidos» o CMS (Content Management System por sus siglas en inglés). Creo que esto es una aberración y nosotros, que hemos comprado bombillas LED «porque consumen mucho menos», no podemos continuar aumentando el consumo energético «inútil» solo para ver anuncios y muchos colorines.

Otra razón, relacionada con la de la privacidad 3 , es que Automattic, la matriz de Wordpress, es una empresa norteamericana que opera en suelo norteamericano bajo leyes norteamericanas y eso, hoy por hoy y por más que tengan servidores en Europa, es algo que es preferible evitar.

¿Y qué puedo hacer yo?

¿Y qué puedo hacer yo para luchar contra este despropósito de páginas infladas? Pues tener mi propia página estática, es decir, guardada en un disco duro en un servidor de muy bajo consumo. Una página estática es un documento, generalmente escrito en lenguaje HTML, almacenado en un ordenador conectado a la red. Punto. Por el contrario, una página web dinámica (como las que aloja Wordpress y otros muchos miles de sitios comunes en internet) se «calcula» a partir de una base de datos de contenidos y unos parámetros interpretados por un programa (el CMS), independientemente para cada visita. Cada vez que el servidor registra una petición, genera una página que entrega al visitante. Este proceso consume muchos más recursos en todos los sentidos: los servidores han de ser mucho más potentes para atender las demandas de tráfico, las redes de transmisión (incluidos los routers domésticos y la conexión que pagas en casa) han de ser más capaces y los equipos que consumen (en román paladino: tu ordenador) también. De ahí una página web estática y extremadamente simple.

¿Y contra tanto código de publicidad y rastreo? Pues, como la página es mía, no ponerlo. Así de simple. Me quedo sin las mágicas estadísticas que me dicen cuántas veces os habéis descargado los apuntes de japonés. No podré ver cuáles son los artículos más leídos para poder enfocar los siguientes en una dirección interesante… Este es un tema que me parece importante. Mi página, mi blog, mis artículos son lo que yo pienso, en lo que yo creo, lo que humildemente ofrezco al mundo por si a alguien le interesa. Si te interesa y lo lees, bien. Si lo lees y te sirve de algo, mejor aún. Si no lo lees o no te gusta, no pasa nada. No voy a escribir nada diferente para que le guste a más gente ni a cumplir con plazos de entrega de ningún material más allá de lo que a mí me apetezca hacer.

Aún así, esto no es anónimo ni mucho menos, simplemente no te rastrea a mala leche, pero técnicamente vas dejando un rastro de miguitas que es fácil de seguir. Has conectado con un servidor DNS para resolver la dirección, casi seguro que el de tu propio proveedor de internet que puede estar registrando las visitas y las peticiones de direcciones. Y si no guarda esta dirección en su caché, la habrá redireccionado a alguno de los grandes, como CloudFlare... o Google. Si quieres anonimato, usa Tor Browser.

Problemas

Por supuesto, este enfoque de tener la página en casa tiene sus problemas. El primero, la disponibilidad. A nadie se le escapa que a veces falla la alimentación eléctrica, por ejemplo, si hay tormenta. Y, por tanto, habrá momentos en que la página no esté disponible. Sinceramente, no me preocupa mucho. No es una página de la que dependa la vida de nadie, ni que ponga en contacto servicios esenciales. Por lo tanto, pido paciencia al respetable si en algún momento hay que probar un rato más tarde para poder acceder a la página.

La hermosura de esta página no es la que se espera de una página moderna. Vale, acepto la colleja. Pero es en aras de una compatibilidad extrema y una reducción del consumo de recursos al mínimo.

En fin, que la estética que ves (y que disfrutas) no es más que mi pequeño granito de arena, mi contribución a la lucha en contra de Google Analytics, JavaScript, Parallax, y fotos de cafés con nuez moscada entre migas de pan y cacao espolvoreado sobre mesas de madera. Quienes me conocen saben de mi aversión por lo que está de moda, y si una página web está a la moda entonces tiene fotos de majestuosos paisajes que te llenan de paz o de hipsters con bicicletas vintage solo para decorar. Aquí no hay fotos que fastidian si tienes una conexión lenta, tan solo contenido que organizaré lo mejor que pueda. Es un paso necesario, creo que debemos contribuir a construir una web más sostenible y empoderada, alejada del gran capital y las megacorporaciones (cosas que vienen a ser más o menos lo mismo, o al menos están muy relacionadas la una con la otra).

Todo lo que hay aquí guarda la esperanza de ser útil a alguien de algún modo, al menos a mí mismo, por eso hay recetas para hacer cosas que se han quedado aquí como recordatorio, para que no se me olviden. Si aún encima te sirven para algo, han cumplido por duplicado y yo seré doblemente feliz.

Cómo funciona

Aunque es más sencillo que el mecanismo de un botijo y además ya está explicado en lo básico en la página de inicio, quiero aclarar cuál va a ser la manera de gestionar esto.

En la parte superior de la página de inicio hay una lista horizontal de enlaces que llevan a cada una de las secciones de la página. Cada una de estas secciones tiene su propia lista de elementos. Al mismo tiempo, en la página de inicio se incluye un enlace a cada una de las nuevas publicaciones, sean cuales sean y pertenezcan a la sección que pertenezcan, haciendo que recuerde ligeramente la estructura de un blog. Además, estos enlaces de la página principal se ordenan cronológicamente de manera inversa, algo parecido a lo que sucede en los blogs normales e incorporan una corta serie de etiquetas (las palabras entre corchetes) que, aunque no llevan a ninguna parte ni tienen ninguna funcionalidad, sirven para que se encuentren las cosas más fácilmente con la opción de búsqueda del navegador (Ctrl+F, F3 o incluso / en Firefox o Tor Browser).

Una vez dentro de un artículo o sección-lista de artículos, habrá un enlace en la parte superior que lleve directamente a la página de inicio para poder hacer uso de nuevo de los «enlaces de navegación» mencionados antes.

Los comentarios

En cuanto a los comentarios, no están proscritos ni mucho menos. Tan solo has de contactar conmigo por cualquiera de los canales disponibles en la sección Contacto . Prometo publicar cada uno de los comentarios recibidos en la sección correspondiente, al menos si es un volumen razonable (como hasta ahora ha sido).

Sí me gustaría pedir que, igual que se metería la carta en un sobre si se escribiera en papel y se enviara el comentario por correo, que se «metiera el correo electrónico en un sobre cerrado», es decir, el correo, mejor cifrado. En la misma sección de contacto hay enlaces a guías que ayudarán a quien no sepa hacerlo a enviar correos cifrados; también está disponible mi propia clave pública.


  1. Si crees que esto no sirve para husmear en tu actividad, haz una prueba de cuán única es esta huella que tu navegador deja en la red .

  2. Unos 1.500 TWh, la energía equivalente a las producciones eléctricas de Japón y Alemania juntas. Fuente.

  3. En realidad, todas las razones aducidas están relacionadas entre sí: el código espía y publicitario está en beneficio de grandes empresas que operan donde están los centros de poder tecnológico…